Si no ho escric rebento

Notes i apunts pel fet de viure

Manel Torres

Libro en distribución por la editorial

 

El libro que ahora presentamos recoge los artículos publicados en “El Far del Llobregat”—semanario que aparece en el Baix Llobregat— entre 1992 y 2012. Son 75 artículos agrupados en cinco capítulos o ámbitos temáticos: “Del tiempo que nos ha tocado vivir,” “Parábolas laicas”, “La vida no es cosa seria”, “Héroes de nuestro tiempo” y “Y si no calláramos?”. La recopilación va precedido del artículo que se incluye a continuación a modo de presentación.

Nelson Mandela sólo llevaba dos años en libertad. Un año antes, en Sudáfrica todavía estaban vigentes las leyes de la segregación racial. Parece mentira, pero así nos encontrábamos en  1992, cuando empecé a escribir artículos de opinión en el semanario El Far del Llobregat. En Barcelona, ​​el Cobi estaba listo para recibir miles de atletas para competir en los Juegos que abrirían la ciudad en el mundo. Parece ser que todavía siguen siendo los mejores Juegos Olímpicos de la historia.

Cuando empecé a dejar constancia de mis reflexiones sobre las huellas que el mundo iba dejando en nuestro día a día colectivo, y también en mi mente, la Unión Europea aún no existía y en el bolsillo llevábamos pesetas. Esto demuestra que había vida antes de que nos cobijran la Comisión Europea y el euro. Es un dato para el optimismo: si un día fuimos capaces de amar, jugar, reír y ser felices sin decirle amén a las Merkel de cada momento, también lo podemos conseguir si un día, los dioses del neoliberalismo no lo quieran, tenemos que hacer las maletas y subir el exilio de las instituciones europeas.

Volver la vista atrás tiene estas cosas. Nos permite poder ver que nada es imprescindible y descubrir que nada es inmutable. Cuando empezaban a caminar estos artículos que recoge el libro que tiene (tendrà) en sus manos no había, por ejemplo, playstation ni internet y el mapa de Europa borraba fronteras para trazar otras nuevas, con el desmembramiento de la Unión Soviética y Yugoslavia como  consecuencia retardada del derribo del muro de Berlín.

Fueron pasando los años y cada artículo era como una especie de sesión terapéutica. Los lectores y las lectoras no tenían ninguna culpa, lo sé, y les pido perdón si les he transferido alguna neura o alguna obsesión, pero el caso que cada uno de estos artículos ha sido una manera de digerir, sin expulsar muchos jugos gástricos, todos los cambios que hemos sufrido como sociedad en estos últimos veinte años. Dicho de otro modo, si no lo escribía, reventaba.

Y no están mal las cosas que han pasado en estas dos décadas! El compact-disc mató al cassete, luego el dvd mató al cd y ahora las descargas por internet están en camino de matarlo todo. En 1998 apareció la Viagra y ese mismo año se constituyó el Banco Central Europeo, seguramente para contrarrestar tanta trempera.

En este tiempo se han acelerado los avances científicos y se ha desarrollado la sociedad de la información a un ritmo de vértigo, de tal manera que hoy en día todos y todas llevamos pequeños ordenadores en los bolsillos que nos permiten tener toda la información a nuestro alcance y comunicarnos instantáneamente. Pero como los humanos somos una especie que no puede dar dos pasos adelante sin dar una atrás, también apareció el Sálvame y otros residuos televisivos, y en una involución gravísima, la muerte de Lady Di dejó paso al nacimiento de Belén Esteban como anestesia de las masas.

También superar dos cataclismos anunciados: Primero, el cambio de moneda, luego, el efecto 2000 en los ordenadores. Supimos aprender a contar, comprar, pagar y corromper con euros, y los ordenadores, cada vez más inteligentes, supieron reconocer el cambio de siglo. Y cuando justo este libro iba camino de la imprenta, esquivamos un tercer apocalipsis: el fin del mundo anunciada por los mayas.

Lo que sí supuso el comienzo de un nuevo ciclo en la historia fue el atentado de las torres gemelas de Nueva York. Si Fukuyama había pronosticado años antes, con la caída del Telón de acero, el final de la historia, el ataque contra el corazón del sistema capitalista perpetrado por el terrorismo de origen islamista reabrió el libro para iniciar un nuevo capítulo.

Después vino la globalización y de su mano, la extensión de un capitalismo sin reglas que se había ensayado décadas antes en las fronteras del sistema. Y como consecuencia de esa partida de casino capitalista planetaria, ahora mismo nos encontramos en el año V después del crash financiero de Estados Unidos. Cinco años de crisis financiera y económica que quizás nos han llevado a un cruce de caminos que, según cada vez más voces, nos anuncia un doble destino: involución o revolución.

Pero todo esto ya quedará para otra terapia. En este libro sólo encontrará algunas de las sesiones que me han permitido entender un poco mejor estos últimos veinte años y llegar hasta aquí con una salud mental suficientemente digna.

Manel Torres (Barcelona, ​​1965) es periodista. Durante muchos años le dejaron informar desde las páginas del Diario de Barcelona, ​​El País y La Vanguardia sobre la actualidad del área metropolitana de Barcelona, ​​durante un tiempo en el que este territorio sufrió una importante transformación. Al mismo tiempo, a lo largo de todos estos años desde El Far del Llobregat le permitieron compartir sus filias y fobias con los lectores y las lectoras. Este libro es el fruto de esta terapia periodística que en la actualidad todavía tiene el lujo de practicar.